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Pintura japonesa

(La legislación sobre propiedad intelectual de EEUU acaba de liberar lo publicado allá en 1923. Internet Archive ya puso miles de libros de ese año a disposición de todos. Esta semana me dedico a unos pocos.)

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Mori Ippo. A la izquierda, una obra reproducida en este libro. A la derecha, otra obra encontrada en la web

La peinture contemporaine au Japon, de Serge Eliséèv, publicado en 1923, es un universo de misterios para mí. En parte porque está en francés, idioma que apenas consigo descifrar con ayuda de un diccionario. Pero sobre todo porque del arte japonés solo me suenan los nombres Hokusai y Miyazaki y las palabras manga y animé. Entre las cosas que ignoro, y eso que son muchas, el arte japonés se destaca.

Parece que en 1923, Hokusai no era muy querido por quienes sabían de pintura. En el libro solo se lo menciona para citar a un crítico que lo trata así: “Toda esta escuela de los pequeños maestros de Ukiyoé, como se le llama, no ha tenido más que un siglo de existencia, de 1750 a 1850, y representa en la historia de Japón un tiempo que los japoneses ven correctamente como un siglo de degeneración. Estos grabados, tan divertidos, no superan el nivel del diario ilustrado o el grabado de modas”. (…) “Hokusai era solo uno de ellos, un hábil artesano que entrega a la publicación sus álbumes de croquis y sus crudas sensaciones, a velocidad y en torbellino de instantaneidad y cinematografía, sin reflexión ni poesía”. (Louis Gillet, Los salones de 1922, sobre algunas pinturas japonesas, p. 209. Revue de la semaine, 9 de junio de 1922.) (Hice la traducción a partir de lo que decía DeepL.com. Corríjanme si está mal.)

Busqué otros artistas japoneses, como Tomioka Tessai (que, según me enteré esta mañana, fue otro de los grandes y murió en 1924) y ni aparece. Por supuesto, puedo estar metiendo la pata de maneras inconmensurables. Como se suele decir, del arte japonés no sé ni siquiera lo que no sé.

En fin. Acá van algunas imágenes tomadas del libro. En algunos casos, conseguí encontrar la misma obra u otra comparable en la web, en color, para contrastar con los originales deslucidos de la impresión de 1923.

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Taylorismo doméstico

(La legislación sobre propiedad intelectual de EEUU acaba de liberar lo publicado allá en 1923. Internet Archive ya puso miles de libros de ese año a disposición de todos. Esta semana me dedico a unos pocos.)

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Household Engineering; Scientific Management in the Home (Ingeniería Doméstica; Administración Científica en el Hogar), de Christine Frederick, publicado por primera vez en 1919, es un tratado de más de quinientas páginas que lleva al hogar el taylorismo que por entonces adoptaban las empresas. El índice da una idea del contenido:

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Christine Isobel Campbell (el nombre con que nació en 1883), Christine McGaffey (cuando la adoptó su padrastro) o Christine Frederick (luego de casarse y hasta su muerte, en 1970) publicó varios libros sobre el tema. Fue un personaje raro en una época cambiante.

Es tentador quedarse en los aspectos del libro que muestran la tecnología de un siglo atrás (y eso mismo hago en la selección de imágenes que siguen), pero hay un aspecto más profundo. Según una tesis doctoral, “su carrera como experta en el hogar coincidió con el ascenso y la caída de la primera ola del feminismo. Aunque se benefició de los avances que disfrutaron las mujeres como resultado de ese movimiento, su trabajo contrarrestó su ascenso y sirvió a su caída. (…) Frederick participó en el surgimiento de la tecnología y los negocios modernos a través de su trabajo en el movimiento pro eficiencia, el desarrollo de la publicidad moderna y la promoción del consumismo. Su género creó un conflicto que la llevó a emplear la modernización para alentar a las mujeres a permanecer en sus roles tradicionales” (“Only a Girl”: Christine Frederick, Efficiency, Consumerism, and Women’s Sphere. Janice Williams Rutherford, Louisiana State University and Agricultural & Mechanical College, 1996).

Dicho esto, disfrutemos de la exquisita antigüedad de algunas fotos. (Click para verlas grandes y tipo show de diapositivas.)

 

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Discusión

El eco de la respuesta arruina el silencio subsiguiente. Nadie encuentra qué decir, mientras esos reflejos de reflejos de palabras vuelven a caer en los oídos. Es una técnica. Ganada la discusión, el último en hablar abandona el cuarto y se va a pisar el césped en otra parte.

Foto por Chiltepinster en Wikicommons, bajo licencia
Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported.
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Reseña de El fondo del pozo

El fondo del pozo es una novela de ciencia ficción, pero una novela especial. Un tinte surrealista tiñe la historia confundiendo a los personajes y, junto con ellos, al lector. Y es que en el interior del pozo, las causas y los efectos tienen sus propias reglas, que nunca se llegan a conocer.”

Bonita reseña de mi novela El fondo del pozo, por José M. Larrea, en la revista online Sudor de Tinta. (La imagen de la tapa está tomada de ahí.)

Hacia el final, una reflexión que me sorprendió. Resulta que los tres personajes principales de la novela “piensan juntos”, es decir tienen una especie de telepatía extraña a la que nunca se llama por ese nombre. Larrea, entonces, dice:

“Es interesante ver cómo los personajes se refieren a esta manera de pensar: según ellos, cuando piensan juntos están conectados y cuando piensan por separado (por algún acontecimiento externo que los conmociona) están desconectados. Basta ver que la novela se publicó en 1985 para quedarse consternado. De alguna manera, El fondo del pozo se anticipó más de veinte años y nos habla directamente a nosotros, a nuestra realidad, en la que las comunidades y redes sociales tienen como idealidad una pertenencia común y un pensamiento compartido. Y si se tiene en cuenta que la habilidad de Sabrasú, Calibares y Gadma fue adquirida (al menos en teoría, ya que nada en esta novela es pasible de ser afirmado) por medio de la manipulación de una máquina, entonces da más que pensar. Este solo hecho justifica que se saque a esta novela del olvido en que está confinada. Y si le sumamos que es entretenida y está buena, tanto mejor.”