Gente notable

El señor Jengibre

El señor Jengibre —su nombre verdadero, aunque algunos —quienes no lo conocieron bien, aquellas personas —hombres y mujeres, pero sobre todo mujeres —no la última, la que más lo comprendió —es decir, la que llegó a vislumbrar —solo vislumbrar, porque hay rasgos del ser humano —y hay que decir que, pese a todo, el señor Jengibre —con sus acciones que tanto dañaron al prójimo, que tanto perturbaron —verbo blando, perturbar, cuando habría que usar otros —quebrar, destrozar —como cuando le mintió a Belinda que era hija adoptiva—, extinguir incluso— más agresivos— otras vidas— era profundamente humano— que permanecen ocultos hasta a la gente más cercana— su profunda angustia— y la que le echó ese polvo en el café— porque a los hombres el señor Jengibre casi no se acercaba— que no se dejaron llevar por su personalidad picante— lo duden— murió apaciblemente.

Versión con paréntesis:

El señor Jengibre (su nombre verdadero, aunque algunos (quienes no lo conocieron bien, aquellas personas (hombres y mujeres, pero sobre todo mujeres (no la última, la que más lo comprendió (es decir, la que llegó a vislumbrar (solo vislumbrar, porque hay rasgos del ser humano (y hay que decir que, pese a todo, el señor Jengibre (con sus acciones que tanto dañaron al prójimo, que tanto perturbaron (verbo blando, perturbar, cuando habría que usar otros (quebrar, destrozar (como cuando le mintió a Belinda que era hija adoptiva), extinguir incluso) más agresivos) otras vidas) era profundamente humano) que permanecen ocultos hasta a la gente más cercana) su profunda angustia) y la que le echó ese polvo en el café) porque a los hombres el señor Jengibre casi no se acercaba) que no se dejaron llevar por su personalidad picante) lo duden) murió apaciblemente.

Gente notable

María Imprevista García

Los padres de María Imprevista García eran científicos distinguidos, cuyas investigaciones se centraban en el terreno de la reproducción humana. Tras años de desarrollo, lograron lo que la prensa popular denominó “el anticonceptivo perfecto”. Apenas hecho el anuncio, y con la expectativa de demostrar las bondades de su invento, se encerraron para ponerlo a prueba como si se acabara el mundo.

Nueve meses después, tras el nacimiento de María Imprevista, abandonaron sus carreras en la ciencia para dedicarse a la compraventa de electrodomésticos usados.

12 María Imprevista García
Foto de Feeding and Care of Baby, de Truby King, Society for the Health of Women & Children (N.Z.), 1923