Googlelandia

Seriedad

Jamás me hubiera imaginado que en la oficina lo querían tanto. Se debe a que todo lo toma demasiado en serio. Una persona seria, abstemia y que no baila pegado es capaz de cualquier cosa. Para hacerlo necesita la ayuda, por ejemplo, de un país que persiga beneficios políticos con este tipo de acciones. Me desplazo sin ningún problema por las provincias de Alicante, Valencia y Murcia. ¿Dónde se vive más tranquilo? ¿Aquí o allá?

Las autoridades no han aportado ninguna cifra, ningún escenario, sólo esperanzas, deseos… Y tengo ya varios días, con sus noches de luna llena y el planeta Marte incluido, meditando profundamente. Buscar la música ideal para un asesino no es algo fácil. Medio muerto de miedo, oigo sonar de pronto a mi lado el trueno pavoroso de la voz sepulcral de mi tío. El destructor iracundo de símbolos es un personaje muy común. Honestidad, seriedad y responsabilidad 100%.

(Sí, hay un método. 1: Buscar “seriedad” en Google. 2: Tomar frases sueltas de los primeros quince o veinte resultados. 3: Jugar con ellas, sin alterarlas.)

Te veo el martes

El Cawaring

El Cawaring sigue anclado a cien metros de las rocas que protegen la costa, pero más que un barco parece la suma de esqueletos de un par de monstruos marinos. Un mástil se apoya contra otro. El bauprés se inclina hacia el agua. Hay un florecimiento de tablones partidos, retazos de vela, cuerdas dispersas. Otros esqueletos, más pequeños, se esconden adentro. El casco gira lentamente al impulso de las olas.

A la sombra de un árbol, frente al mar, Alía toca la flauta: una melodía fúnebre, en homenaje a los restos del Cawaring. Un viento persistente, con olor a sal, se lleva los cabellos y las notas de Alía hacia los campos labrados. Es el comienzo de una estación más fresca, que ya dibuja nubes grises en el horizonte.

Te veo el martes

Tienen sueño los brazos de Arlos

Tienen sueño los brazos de Arlos mientras rema lentamente río abajo. Detrás, Armen tiene la mirada fija en la nuca de Arlos, dedicada a odiar cada uno de esos cabellos. De pie en la costa, Icardo primero los ve acercarse, luego pasar, luego alejarse. Es la hora del atardecer. Esta noche, piensa Icardo, habrá problemas.

Bolsa sin clasificar

Lo que sigue

Lo que sigue, “Sobresalir en diagonal y otras 86 cuestiones mínimas”, es una colección de microcuentos, frases sueltas y cosas por el estilo que fui escribiendo en la Mágica Web a lo largo del tiempo. Siempre quise juntar todo eso, y aquí está (además de tener su lugar en la columna de la derecha).

En algunos casos hice correcciones. Lo mismo que en los paquetes de cuentos muy cortos que armé antes (donde me olvidé de avisar).