
Autor: Eduardo Abel Gimenez
05/10/2004
Sección: Diario
Me acabo de dar cuenta de que no hay más palomas en el techo de al lado, el que veo mientras trabajo. Siempre se juntaban dos o tres, o cinco, a hacer cosas de paloma. No me detenía a mirarlas, pero fueron aparecieron en fotos, en relatos, se hicieron parte de la rutina. Y ahora no están más, quién sabe desde cuándo, y por qué.












