El casino huele a billetes viejos. Los billetes estaban aquí antes que el edificio, y lo único que hicieron los constructores fue juntarlos para levantar las paredes. Luego los cubrieron con una capa delgada de yeso, pintura amarilla, luces, mesas y charla casual.
Suena paradójico, pero los billetes viejos valen menos que cualquier cosa que se pueda comprar con ellos.







