Sin comentarios

Por algún motivo no andan los comentarios en esta página. Pero sí andan en los archivos mensuales. Hasta que encuentre la solución, quienes quieran comentar algo tendrán que ir a esos archivos. En fin. (Y si alguien tiene idea de lo que puede estar pasando, lo agradeceré mucho. También me dan error los intentos de reconstruir el weblog. Esto es Movable Type 2.63 con MySQL.)

Actualización: lo de los comentarios está arreglado, gracias a Lucas que encontró el error y me avisó.

Firma

Imagen por Eduardo Abel Gimenez

Hay un camino de hormigas en el patio

Hay un camino de hormigas en el patio. Va desde un agujero de la pared, a la entrada del pasillo, hasta las plantas de atrás. Son unos diez metros. El camino es grueso y transitado. Nervioso, podría decir.

Estoy sentado a la sombra del tilo, y podría ignorar por completo esa actividad si no fuera que las hormigas se la pasan tocando bocina. Son unos pitidos muy agudos y muy tenues. Cada uno sería indistinguible de los ruidos suaves que me envuelven en esta mañana de sábado. Pero la suma es un chirrido estridente, de grillos enloquecidos, que perfora los tímpanos.

Hace unos minutos vinieron los vecinos a quejarse. Tengo que hacer algo, aunque no me guste, y por eso aprieto el teléfono celular en la mano, mientras me aclaro la garganta en busca del tono de voz adecuado para hablar con el Ministerio.

Iniciales encontradas

Collage de fotos de Eduardo Abel Gimenez

Fuego luminoso

Foto por Eduardo Abel Gimenez

Descubrimiento

Foto por Eduardo Abel Gimenez

Refrases

Nuevas refrases en Korochi. (Las primeras están acá.)

Teatro Santamaría, 14 de octubre de 1983

Entre 1977 y 1984 tuve un dúo musical con Cecilia Gauna, llamado El Perof. Ensayamos mucho. Preparamos decenas y decenas de canciones. Y actuamos en vivo exactamente cinco veces: en el Teatro del Instituto (1977), en una asociación cultural de Martín Coronado (1978), en la Universidad de Belgrano (1980), el café Tortoni (creo que 1981) y el Teatro Santamaría (1983). Todo en Buenos Aires y sus proximidades.

Del Teatro Santamaría tengo una grabación digna (ya que lejos de perfecta), la única todavía audible del dúo, que paso a compartir con todos.

En esos tiempos, el Teatro estaba en manos de los Vitale: Donvi y Esther, padres de Lito. Cuando había recitales, el técnico de sonido era el propio Lito Vitale. De manera que cuando nos invitaron a actuar, agarramos viaje con entusiasmo.

En tres de las canciones nos acompañó el guitarrista Sergio Moldavsky, un amigo muy divertido que durante ese período tuvo ganas de salirse del carril de concierto y experimentar un poco con la música popular.

La noche fue compartida con Alicia Aguirre, una cantante de la que no supe nada más. Ella actuó primero. Cuando nos llegó el turno le di a Lito un cassette TDK, donde grabó nuestra actuación.

Más de veinte años después, el cassette sigue funcionando bien (me pregunto si tendremos la misma suerte con los CDs). Aquí está el papel correspondiente:

Papel del cassette

En total son 32 minutos de música, en unos 30 MB de archivos. Eliminé silencios entre temas, la poca charla que dimos, y recorté en parte los aplausos. Cada link va directamente a la grabación. Cada “player” empieza a reproducir el mp3 correspondiente en el acto.

  1. La calle vacía

    Cecilia: voz. Eduardo: guitarra.

    Escribí esta canción en las épocas finales de la dictadura, cuando todavía las calles andaban vacías porque la gente estaba asustada, y con motivo. Era un poco paradójico tocarla a fines del ’83, quince días antes de las primeras elecciones generales, cuando había manifestaciones de un millón de personas. Pero bueno, ahí está.

  2. Soñar con las estrellas

    Cecilia: voz. Eduardo: voz, guitarra.

    Una canción sobre la soledad. En esa época me atrevía a cantar, con una buena dosis de desafinación. Hay una pifiada grande por el medio, pero no es eso lo que más me preocupa, sino esto:

    —Usás demasiado las palabras “sueño”, “soñar” —me dijo un amigo de ese entonces luego del recital. Me complicó la vida. Creo que hasta hoy todavía trato de evitar esas palabras, o tal vez sólo sueñe con evitarlas.

  3. Final de acto

    Cecilia: voz. Eduardo: guitarra, voz.

    Una canción de despedida. El objeto de esa despedida sólo se descubre en la última línea de la letra, así que no lo voy a adelantar.

    A diferencia de la mayoría de las canciones que tocamos ese día, es una composición rara, lejos de la forma estrofa-estribillo, estrofa-estribillo. Así hacía las cosas en los setenta, antes de sentar cabeza.

  4. Los espejos

    Cecilia: voz, guitarra. Eduardo: flauta dulce.

    Se puede decir que es una canción de amor. En el medio incluye una danza medieval anónima, muy conocida, Trotto.

  5. Sol de abril

    Cecilia: voz. Eduardo: flauta dulce. Sergio Moldavsky: guitarra.

    Cecilia se mata de la risa durante buena parte de la canción. Lito Vitale juega con la cámara de eco de la flauta. Sergio toca con una precisión fantástica. Es una canción feliz, llena de alegría, que no sé de dónde salió.

  6. Tu imaginación no pide perdón

    Cecilia: voz, metalofón. Eduardo: guitarra. Sergio Moldavsky: guitarra (armónicos).

    Esto ya es reiterativo, lo sé. Puse esta canción hace unos días, en la versión del cassette “Juegos imposibles”. Y esta misma versión ya estuvo aquí, el año pasado. La repito para dejarla en contexto.

  7. El vuelo a medianoche

    Cecilia: percusión. Eduardo: flauta dulce. Sergio Moldavsky: guitarra.

    Un tema instrumental de “Juegos imposibles” (ver el cassette completo en un post de la semana pasada).

    Después de “El vuelo a medianoche” Sergio nos dejó solos otra vez, y tocamos la canción “A partir de un encuentro” (que también está en “Juegos imposibles”). Pero justo ahí se terminó el lado 1 del cassette, y hasta que Lito lo dio vuelta la canción quedó muy cortada. Por eso no la incluyo.

  8. Vivir, morirse o esperar

    Cecilia: voz, percusión. Eduardo: voz, guitarra.

    La última canción del recital, sin contar el bis. Y mi favorita, junto con “Tu imaginación”. Para contar la complicada historia que la produjo debería inaugurar otro blog, y, posiblemente, otra vida.

  9. Algunos cambios

    Cecilia: voz, percusión. Eduardo: voz, guitarra.

    El bis. Una canción ecologista, o algo así.

Aquí termina. Me da pena no tener mejores grabaciones con Cecilia, y haber perdido buena parte del repertorio, que incluyó varias canciones compuestas por ella. Mientras tocábamos juntos creíamos que algún día empezaríamos a actuar con regularidad, y por eso me pareció más importante grabar en un estudio mi trabajo instrumental, que no tenía chances de hacerse público de otra manera. Ahora es ese trabajo el que puedo seguir escuchando, y el otro se cayó del mundo.