Mike, Lu y Og

[12/4/2002]

Un islote, más bien una roca vecina a la isla. Ahí viven tres patéticos piratas. Su cena habitual es sopa de piedras. El capitán, con parches en ambos ojos y dos patas de palo, baja en secreto a un sótano para hablar con su títere-conejo de ojos que son botones. El títere lo reta sin piedad.

En la isla, Mike añora la televisión, el béisbol y los patines, cosas que Og reinventa con facilidad y logran destruir la rutina por un rato. Mike tiene diez años y es una nena. Viene de Nueva York en un intercambio estudiantil que nadie explica. La isla, bueno, “nadie sabe dónde la isla está”, dice la mala traducción de la canción inicial.

Mike, Lu y Og es un excelente dibujo animado, creado por Chuck Swenson, que pasa Cartoon Network. El material de promoción que ofrece el canal, a donde lleva el link, da una idea muy pobre de los méritos de la serie. (Es mejor el sitio en inglés.)

Algunos datos más:

  • Tres animales (cerdo, cabra y puercoespín) discuten sobre filosofía, y no permiten que los humanos (con una excepción) descubran que saben hablar.
  • El gobernador de la isla viste como todos, en un estilo primitivo-Oceanía-Gauguin-clisé, pero lo distingue un clásico reloj con cadenita. La cadenita termina en un anillo que lleva en la nariz.
  • La hija del gobernador, Lu, es una “princesa” egoísta que maltrata a su tortuga Lancelot y a todos los demás. Tiene la voz al menos una octava más aguda que cualquier otro personaje.
  • Hay un hombre que vive cazando, armado de arco y flecha (terminada en sopapa), siempre a un mismo animal. Con tamaño y aspecto de adulto, es tal vez el niño verdadero del grupo.
  • Hay una mujer que cocina y escribe y hace obras de arte. La única voz relativamente sensata, también lo abandona todo para salir a jugar con los demás.
  • El hijo de ambos, Og, es un niño genio que fabrica helicópteros con maderas y cocos (y es el miembro humano del club filosófico de los animales; Kant y Spinoza son allí nombres frecuentados).
  • Hay también un viejo brujo cascarrabias, que vive en una caverna cerca de la cima del volcán y espía a los demás con su telescopio oculto.

Todo está dibujado con soltura, tiene linda música y unos fondos de sencillez maravillosa, pintados con acuarela hábilmente desprolija y manchada (por ejemplo, este, este y este).

Sí, Mike, Lu y Og es una verdadera joya. Pero mejor, mucho mejor, es Coraje, el perro cobarde.

[12/4/2012]

No se puede confiar en las grandes corporaciones del entretenimiento. Lo digo en serio, y es una porquería. No conservan los links. Jamás. Ninguno de los de este post sigue en pie. Todos de Cartoon Network. Así que ahora pongo links a la Wikipedia (en inglés), como corresponde. ¡Ratas!

No quise hacerme el vivo reseñando Mike, Lu y Og en vez de Coraje. Es que tenía tal entusiasmo por Coraje que no me atreví a escribir nada. No sabía por dónde empezar, o cómo transmitir tanta genialidad. Visto a la distancia me sigue pareciendo excelente, pero tal vez Mike, Lu y Og fuera igual, o casi, de buena.

Author: Eduardo Abel Gimenez

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