Nuevas frases célebres, a veces mejores que las clásicas, surgen cuando se combina de a dos las preexistentes. Y no hablo del chiste fácil, la contradicción galopante, el surrealismo que acecha a la vuelta de la esquina.
Acabo de combinar sin mayor cuidado algunas de las muchas frases célebres que mi trabajo me exige coleccionar (para hacer sopas de letras y otros juegos con palabras), y como resultado, en pocos minutos, obtuve cosas que al menos merecen ser leídas:
- El arte debería ser estar solo.
- El futuro no es la matemática.
- La exactitud no es humor enfermo.
- La vida no es nada sin realidad.
- El arte es mano siempre verbosa.
- El cliente es el arte de lo posible.
- El que habla siembra una pasión más viva que la amistad.
- El amor sin admiración es el único acto soberano que nos queda.
- El amor propio es carecer de mañana.
- Hasta un paranoico es un juego.
- El futuro es la estructura del futuro.
- La puntualidad es sólo muerte.
- Un idioma es un dialecto, y después viene la ética.
- Uno no puede ser preciso, y esto es poesía.
- El idioma francés es la peor forma de la tiranía.
- No se ama menos un lugar con la ceguera de la vida misma.
- Ser un poeta es un estado mucho más real que la tierra.
- Perdonamos a otros cómo razonar.
- La única felicidad me va a hacer vivir.
- La soledad es la más variable de las reglas.








