[19/2/2003]
Qué feo es tener instalado el PowerPoint sólo por la remota posibilidad de que alguien, alguna vez, me mande una presentación que valga la pena ver.
Hace muchos, muchos años que no tengo instalado el PowerPoint. Ni el Excel, ni el Word, etc. Pero sí tengo los equivalentes de LibreOffice (y antes tuve OpenOffice). Fue bueno el cambio cuando lo hice, y sigo convencido.
Eso sí, siguen sin aparecer presentaciones que valga la pena ver.