[4/9/2002]
El 3 de septiembre de 2002, un juez ordenó a Napster que liquidara sus bienes de acuerdo con la ley de quiebras de los Estados Unidos.
[4/9/2002]
El 3 de septiembre de 2002, un juez ordenó a Napster que liquidara sus bienes de acuerdo con la ley de quiebras de los Estados Unidos.
[4/9/2002]
—Yo ando siempre a la misma velocidad —explica el remisero—. Hasta las tres de la madrugada, eso significa que voy demasiado rápido. Después de las tres, que voy demasiado lento.
Esquiva una 4×4 y sigue:
—Antes iba a Ezeiza a ciento cuarenta. Sin peligro, porque estaba solo en la autopista. Ahora, con el precio del gasoil, no puedo pasar de cien porque consume mucho.
Pasamos un semáforo anaranjado. Le ofrezco un chicle, pero la lengua no se le queda pegada.
—El problema —dice— es la madrugada de los domingos. Pasan todos a ciento setenta, a doscientos, y además están borrachos.
Sonríe, recordando una anécdota de esas que debe haber contado a cada pasajero en los últimos diecisiete años.
—Estaba parado en un semáforo rojo. Cuando el semáforo cambió no hice nada. El pasajero me preguntó por qué me quedaba ahí, y entonces pasó delante de nosotros un taxi, como una bala. Recién después arranqué. “¿Cómo sabía que venía ese taxi”, me preguntó el pasajero. Le contesté que lo había visto dejar pasajeros a unos metros de la esquina, y estaba seguro de que iba a pasar el semáforo aunque ya hubiera cambiado.
Estamos llegando a destino. Le queda tiempo apenas para un comentario final:
—Es que yo fui taxista muchos años. Los conozco bien. —Me mira, no por el espejito sino cara a cara, dándose vuelta. —Pero nunca hice esas cosas, por supuesto.
[3/9/2002]
“PODES SUBTITULAR PELICULAS CON MAS DE 10 IDIOMAS DISTINTOS Y UNA PROGRAMACION QUE LO ESPESIFICA EN LA PANTALLA. CONCLUCION DE TODO
EJEMPLO: UD TIENE CABLEVICION, CON ESTA PLACA SE TRANFORMA EN DIRECTV ¿PORQUE?. PORQUE DIRECTV TIENE UNA PROGRAMACION IGUAL A LA QUE ESTAMOS OFRECIENDOLES PERO ESTA ES COMPUTALIZADA Y DE ALTA TECNOLOGIA.”
Eso de que “lo espesifica en la pantalla”, ¿será a 1,40?
[3/9/2002]
Su deseo se cumplió: el tiempo volvió atrás varias décadas. Lo que aún no sabía era que iba a vivir otra vez la misma vida.
[2/9/2002]
De cada diez cosas que están en venta, hay nueve que no quiero ni regaladas. La restante es demasiado cara.
[1/9/2002]
Con la estufa prendida el café es más rico.
[1/9/2002]
Luego de unos días en que todo parecía digno de mejores tiempos, la cosa empeoró muchísimo. En casa, la presión se hizo insostenible. Afuera, el clima que se vivía no me daba excusas. El cambio fue brusco, intenso, y requería acciones contundentes. No me quedó otro remedio, a pesar de toda mi resistencia. Con una última protesta a media voz, tuve que prender la estufa.
[30/8/2002]
En Buenos Aires zafamos de la tormenta de Santa Rosa. La había anunciado el Servicio Meteorológico Nacional, pero más el verano exagerado de los días anteriores. Tanto calor, tanta humedad debían terminar en una catástrofe de agua, viento, cortes de luz, granizo, evacuados, titulares, de todo. Pero no. Llovió un poco, claro. Bajó la temperatura, un montón. Hasta ahí. A las pocas horas había vuelto el invierno y estábamos libres de culpa y cargo. Algo al fin por lo que no tenemos que pagar demasiado.
*
Camino por la Avenida Crámer. El aire está fresco, picante. El cielo, empapelado con nubecitas decorativas y un azul estridente. Hace el frío necesario para que los músculos se activen, los pulmones revivan, el cerebro no tenga otro remedio que acusar recibo del mundo exterior. Da la sensación de que se vive más así, se puede absorber más, hay otro contacto con la realidad. Me pongo a pensar en describir esto en una pequeña pieza literaria, en realidad me pongo a elaborar un final cínico para esa pequeña pieza literaria, que debería tener más o menos esta forma: “Camino por la Avenida Crámer. Intento hacer eso, aquello, lo otro (aire limpio, sentirme vivo, bla bla bla). Pero no puedo.” Sin embargo, no lo voy a escribir así, sería mentira: no estoy intentando nada, excepto tramar algo que tal vez escriba. Las señales del exterior disparan señales internas, y las señales internas acaban por relegar las otras a un segundo plano.
*
Mientras tanto, ese chico de once años está paralizado, con la boca abierta, las pupilas dilatadas, las manos en el aire, contemplando durante un minuto entero el afiche erótico de la cerveza Brahma.
*
Ya no hay tormentas de Santa Rosa. Sólo quedan tormentas de Santa Rosca.
[29/8/2002]
Historia Universal en palabras de cuatro letras o menos.
Yahoo! habrá cerrado Geocities, pero Iván Skvarca mantiene en pie todos los contenidos de Juegos de Ingenio: Historia Universal en palabras de cuatro letras o menos.
[29/8/2002]
Después te cuento con detalle, pero quería adelantarte que fue impresionante. Algo que no se puede describir en dos palabras. Por eso lo dejo para más tarde, cuando tenga tiempo de mandarte un mensaje largo y completo. Lo único que quería decirte ahora es que no te podés imaginar la sorpresa, hasta qué punto todo era diferente, a la vez mejor y peor, pero más que nada inesperado. Pensé mucho en cómo contártelo, y llegué a la conclusión de que lo mejor era por escrito, incluso empecé un relato torpe y desmañado, demasiado rápido, que inmediatamente borré (qué suerte esto de las computadoras, que permiten borrar sin dejar rastros), prefiriendo la posibilidad de empezar de nuevo en otro momento, cuando la situación, sobre todo mi situación interna, lo permita, y cuando las sensaciones se hayan asentado lo suficiente como para ser más objetivo, más claro, más preciso. Ya estoy saboreando la primera frase de ese relato pendiente, que tengo casi completa en la cabeza pero no me atrevo a escribir todavía, no mientras no pueda continuarla con la segunda frase, que por ahora es sólo una sombra en el fondo de mis ideas, en ese sitio donde se mueven los fantasmas y uno apenas puede empezar a reconocerlos, y la tercera, que apenas me atrevo a soñar aunque sé de una palabra que sin duda va a estar ahí, y la cuarta, de la que definitivamente lo ignoro todo. Así que te pido paciencia, que confíes en mí, que esperes. Todo va a llegar, y llegaría antes si tantas cosas no se interpusieran en el camino: trabajo tal vez, tan útil como excusa y tan poco creíble cuando lo que está en juego es así de importante y perentorio, pero también la necesidad de algún procesamiento privado, en soledad, antes de largar el tema hacia afuera. Ahora no puedo profundizar; peor aún, me siento incapaz de hilvanar las ideas, los retazos de ideas, los átomos que forman esos retazos de ideas, los quarks que de alguna forma construyen partículas elementales que, en una complicación creciente, edifican esos átomos. Y, en definitiva, por encima de lo demás, como algo que se interpone entre mi intención de hacer la crónica y su concreción, lo que pasa (y ahora mismo miro el reloj, lo miro de reojo con un poco de temor mientras te escribo esto, con un tercio de mi atención en las agujas, otro tercio en los dedos que bailan sobre el teclado y otro tercio, todavía, en la descripción de los eventos sobre los cuales te escribo), lo que pasa, te decía, es que estoy apuradísimo.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud
Copyright © 2026 La Mágica Web