El año pasado Natalia Méndez inventó un nuevo proyecto de blog anual: “El día D”. La idea se entiende sola al ver cómo empezó:
- 1 de enero: Día de lluvia con sol
- 2 de enero: Día de las formas de comunicarse
- 3 de enero: Día de las uñas de colores
- …
- Día de cerrar para abrir
- Día de tirar un dado
- Día de que me lean historietas como cuando era niña
- Día de tapar las manchas de la pared
- Día de trasplantar cactus que han crecido a macetas más grandes
- Día de buenas ideas
- Día de lanzacuchillos a la chica que gira
- Día de bloquear las redes sociales (lo cual parece que se opone a la charla, pero resulta que no)
- Día de tengo ganas, pero me da fiaca
- Día de aletear
- Día de estrenar un koinobori naranja
- Día de cantar una canción que no sepamos… hasta que la sepamos
- Día de vacío y la huella
- Día de duelo
- Día de acomodar ideas
- Día de ver algo especial en lo cotidiano
- Día de volver a escuchar un disco que no te había gustado. (El mentado experimento tiene por hipótesis que el tiempo surte efecto en nuestras preferencias.)
- Día de pegar colores en cada cuadrado del mosquitero
- Día de escupir ideas masticadas (delicadamente por supuesto)
- Día de respirar aliviado



















