Quién resiste un archivo

Adentro

Sí: tras todos estos años, con las idas y vueltas, los cambios y las permanencias, las dudas, los enredos, los retrocesos, las partidas imprevistas, las llegadas a destiempo, los desencuentros, los hallazgos, los abandonos, los temores, los fracasos, los pliegues y despliegues, los sueños, las mentiras, los susurros, las peleas, las risas, los lamentos, los libros sin leer, la música sin tocar, la tecla que falla, la ventana que cambia, el paraíso distante, la esperanza, los deseos, las acciones seguidas de reacciones inversas, los proyectos, las promesas, los procesos, las mañanas perdidas, las horas felices, las tardes dormidas, la luz continua, las noches, los días, el ruido constante de las construcciones y las demoliciones, lo que no funciona, lo que avanza en otra dirección, la gracia, la suela de los zapatos, el agua que corre, sigo estando adentro de mí.

(Escribí lo de arriba, y lo subí al blog, hace trece años. La foto, en cambio, es de hace un minuto: la cortina que tapa el sol en el ómnibus que me lleva a General Villegas. Todavía estoy adentro de mí.)

Gente notable

María Imprevista García

Los padres de María Imprevista García eran científicos distinguidos, cuyas investigaciones se centraban en el terreno de la reproducción humana. Tras años de desarrollo, lograron lo que la prensa popular denominó “el anticonceptivo perfecto”. Apenas hecho el anuncio, y con la expectativa de demostrar las bondades de su invento, se encerraron para ponerlo a prueba como si se acabara el mundo.

Nueve meses después, tras el nacimiento de María Imprevista, abandonaron sus carreras en la ciencia para dedicarse a la compraventa de electrodomésticos usados.

12 María Imprevista García
Foto de Feeding and Care of Baby, de Truby King, Society for the Health of Women & Children (N.Z.), 1923