Etiqueta: Mágica Web

Tres de las cosas que odio

[10/7/2003]

  1. Las canillas que tras lanzar un chorro saludable van languideciendo de a poco, hasta escupir un hilito de algo parecido a baba que jamás va a alcanzar para mantener el calefón encendido. Tengo una así en el baño. No era así cuando nos mudamos. No sé a quién reclamar por la estafa.
  2. El fierrito que está en el alféizar de la ventana del dormitorio, que impide a la persiana bajar normalmente. Para que cierre del todo tengo que bajarla casi hasta el final, abrir la ventana (con el frío que hace), y mientras con la mano izquierda empujo la persiana hacia afuera, maniobrar con la derecha en la cinta hasta que todo se oscurezca como corresponde.
  3. Haber olvidado la tercera. Eran tres, estoy seguro. Las tenía bien claras en la cabeza, porque las experimenté hace un rato. Así que ahora la tercera es mi memoria, estos agujeros que aparecen repentinamente y que dejan un gusto a remedio vencido.

Bar

[9/7/2003]

Segisberto y Gustaquio

[9/7/2003]

Segisberto y Gustaquio llevan una vida plena de satisfacciones. Cada uno dedica su tiempo a molestar al otro, y la mayoría de las veces obtiene éxitos resonantes. Con lo cual ambos son más felices que si se ignoraran mutuamente.

¿Te comerías una cucaracha por un millón de dólares?

[8/7/2003]

¿Te comerías una cucaracha por un millón de dólares?

Desde chico estoy fascinado por esa pregunta. Vuelve y vuelve, periódicamente, como si de veras tuviera que tomar la decisión. Y cada vez me resulta más difícil responder, como si las barreras culturales que condicionan mi mente se hicieran más fuertes con el tiempo. (Aunque también es cierto que un millón de dólares, hoy, no es lo mismo que cuando yo era chico.)

Sueño

[8/7/2003]

Me pregunto si mi peor enemigo también soñará que tomamos el té juntos mientras charlamos de literatura.

Cocodrilos

[7/7/2003]

Y ahora llegan cuatro cocodrilos gigantes que atacan a dentelladas las columnas del templo. Tras el altar, la gran escultura del dios de la lechuga tiembla y se libera del polvo acumulado durante siglos. El ojo del dios se enciende y lanza un rayo verde lechuga que se mezcla con el verde cocodrilo y convierte a las cuatro bestias en esmeraldas vivientes. Un mercader que pasa por ahí ordena a sus esclavos que roben las esmeraldas y las lleven al buque. Más tarde, en alta mar, fuera del alcance del dios de la lechuga, los cocodrilos volverán a atacar.

Mientras tanto, mejor me voy a dormir.

Mundo en rodajas

[7/7/2003]

Veo mis acciones

[6/7/2003]

Veo mis acciones de hace diez, veinte o treinta años como las de un completo idiota, y suelo creer que ahora ando mejor. Pero no hay nada que me permita suponer que dentro de diez años habré puesto la autocrítica en suspenso.

[6/7/2013]

Nop. No la puse.

Un ensayo notable de Clay Shirky

[5/7/2003]

Un ensayo notable de Clay Shirky sobre el software social y la dinámica de grupos: A Group Is Its Own Worst Enemy (vía Dan Gillmor).

[5/7/2013]

Diez años después, el “software social” evolucionó tanto como para cambiar la forma en que nos comunicamos. La dinámica de grupos evolucionó menos. Habría que leer el ensayo entero para ver qué envejeció y qué no. Pero es muy largo, y si lo leo ahora no puedo mirar Facebook…

Más spam

[4/7/2003]

En la carpeta “Deleted Items” de mi Outlook hay 142 mensajes de las últimas 24 horas. Desde “BASE DE DATOS 2003 A SOLO $12 + GASTOS DE ENVIO” del jueves 3 a las 9:18 hasta “Find Houses from $10,000” del viernes 4 a las 8:58. Ciento cuarenta y dos mensajes eliminados. No todo es spam: tal vez un quince por ciento se trate de virus o avisos de virus. También alguna gacetilla de prensa que me llega por triplicado. Así es todos los días.

Tengo el Spam Inspector. Lo compré después del período de prueba. Sí, en dólares, con tarjeta, por la Web. Hasta ese punto han llegado las cosas. Consigue eliminar la mayoría del spam, pero a un mes de haberlo instalado todavía tengo que revisar la basura porque a veces tira algún mensaje bueno.

Estoy harto. Sin embargo, cambiar las direcciones de email que uso sería un trastorno todavía mayor: no sólo están las mías, personales, incluida la que aparece al pie de esta página, sino también las de Imaginaria, que figuran en las libretas de direcciones de miles de personas e instituciones.

Si tuviera la certeza de que esto sigue así supongo que terminaría por conformarme. Pero empeora. Viene empeorando desde hace mucho, y va a seguir empeorando. Ya hay quienes dicen que los días del email tal como lo conocemos están por acabarse.

[4/7/2013]

Qué antiguo quedó esto. ¡Outlook! Uso Gmail desde que apareció. Hay spam, pero generalmente no lo veo. Ni me acordaba que había pagado por evitarlo.

En cuanto al link que dice “Spam Inspector”, ahora se redirecciona al “Safety & Security Center” de Microsoft.