Esta es una grabación casera, que hice en un Portastudio a cassette de cuatro canales, en 1985. Además de un reloj despertador y flautas dulces, hay un montón de percusión: la mayor parte hecha en las piernas, la silla o con la boca. La idea (porque había una idea, caramba) era mostrar cómo, durante el insomnio, los ruidos más pequeños y las sensaciones más difusas terminan armando un todo enloquecedor.
Categoría: 4. Música
Allá por 1987, el baterista y percusionista Roberto Núñez y yo trabajábamos en la misma oficina. Una sola vez nos juntamos para hacer música: vino a mi casa, con unos silbatos selváticos muy extraños, y grabamos esta improvisación en mi Portastudio a cassette de cuatro canales. Hicimos dos pasadas, tratando de simular que éramos cuatro personas (o algo así). Suenan diversos instrumentos de percusión, y en un momento, inesperadamente, la Commodore 64 con la que yo hacía música en esa época.
Qué lindo suena eso de “silbatos selváticos”, ¿no?
Máquinas en tránsito es el primero de los cassettes, con música de sintetizador, que publiqué en 1989 a través del sello Circe. Esta es la tapa (click para verla más grande):

Y este el dorso del papel de la tapa (click para verlo más grande):

El collage de la tapa es de Sonia Alé. Yo perpetré el diseño.
Más abajo están los doce temas del cassette, en formato mp3, para escuchar desde el navegador o bajar.
Primero va la historia:
En 1988 me compré un sintetizador K1 y un secuenciador Q80, modelos presentados poco antes por Kawai. Fue como tener una explosión adentro de la cabeza. Hice un montón de música con esos aparatos, que todavía tengo y todavía funcionan. Empecé reconstruyendo temas que había compuesto en la Commodore 64 durante los años anteriores: muchos de esos temas terminaron en Máquinas en tránsito.
En 1989 fui a grabar y mezclar estos temas en el estudio que tenía Jorge Cumbo, y fue esa versión la que se publicó. Las versiones que ofrezco ahora son mezclas nuevas, hechas ahora en la compu, a partir de las secuencias y sonidos originales.
1. Automóvil perseguido
Versión en Commodore aquí.
Versión en Commodore: aquí (noveno de la lista, bajo el título “Otra simbiosis”)
Versión en Commodore: aquí (tercer tema de la lista)
8. Bufón en desgracia
Versión en Commodore: aquí (sexto de la lista, bajo el título “Sinfín”)
9. Historia de la nieve
Versión en Commodore: aquí (quinto de la lista, bajo el título “Historia en dos”)
10. Hilos en la trama
Versión en Commodore: aquí (séptimo de la lista, bajo el título “Casi milonga”)
12. El viaje de trescientos años
“Otros lugares” es una colección de música que grabé hace más de veinte años y salió en cassette. No hace mucho subí todo aquí en formato mp3.
Esta mañana me llegó un mail de Gustavo Keimel, que en parte dice:
El motivo de este contacto es que me hice un CD con la música de Otros Lugares. Pero como fanático que soy le hice las tapas, el librito y la etiqueta del CD. Te incluyo en los adjuntos de Word este modesto aporte que tal vez algún otro “magicano” quiera aprovechar.
Así que, con mucho placer, dejo el trabajo de Gustavo a disposición de todos:
¡Muchas gracias, Gustavo!
En diciembre de 1983 empecé a grabar un segundo cassette, Otros lugares, en el estudio de los Vitale, en Villa Adelina, con Lito Vitale como técnico de grabación. (El primero fue Juegos Imposibles, ya publicado aquí en La Mágica Web.) El título era también el de un proyecto de libro que nunca fue, que iba a incluir los cuentos “Quiramir”, “Los espectadores” y “Páginas de un catálogo”, y la novela corta Un paseo por Camarjali.
Ese mes quedó toda la música registrada y empezamos la mezcla. Pero Lito tuvo un accidente con la bicicleta, se fracturó una clavícula, y hubo que esperar hasta fines del verano para terminar. Por eso en mi cabeza quedó 1984 como el año de este cassette.
Esta es la tapa desplegada (click en la imagen para verla más grande y legible):
Muestra una escultura de Alejandro Rozlosnik, fotografiada por Rafael Moctezuma. El diseño es de Juan Lo Bianco.
(Nota del 14 de diciembre de 2006: gracias a Gustavo Keimel ahora hay una versión de la tapa, con cuadernillo y todo, en formato para CD.)
Durante las semanas pasadas fui presentando los temas uno por uno. Aquí están todos juntos, para esuchar directamente a través del navegador (click en el botón de play correspondiente) o bajar en mp3 (click con el botón derecho en el título del tema a bajar, y “guardar como”).
- Sin una sombraEntre otras cosas hay un pandero, guitarras, charango, flautas dulces, metalofón y una aceitera metálica.
Reproductor de audio
- El mar de maderaEl efecto de “mar de madera” llamó la atención en aquellas épocas tan analógicas, y no estoy seguro de querer develar el secreto… (Aunque en los comentarios del post en que primero publiqué el tema, Gustavito lo descubrió.)
Reproductor de audio
- La lluvia que juegaHay guitarras, charango, flauta dulce contralto, bombo, percusión sobre las piernas, una jarra de vidrio…
Reproductor de audio
El título viene de un texto de “Correo de Imaginaria”, sección que tuve un tiempo en la revista Expreso Imaginario. Salió en el número 46, en mayo de 1980, y decía así:
La lluvia que juega
En Imaginaria hay dos clases de lluvia. La lluvia de verdad, la que todos esperan en el campo y odian en la ciudad, y la que ayuda a vivir y provoca inundaciones, es una de ellas. La otra es la lluvia que juega.
No es que la lluvia que juega no ayude a vivir ni provoque inundaciones: la lluvia que juega aparece y desaparece por cualquier parte, adivina si llevaste paraguas, y llueve cuando no lo llevaste, se ríe de los meteorólogos, cae de abajo hacia arriba si tiene ganas, le da lo mismo si sale el sol, y nadie sabe de dónde viene.
Hay quien cree que la lluvia que juega no existe, que los imaginarianos la inventan cuando el mundo les parece demasiado conocido, demasiado explicado. Los científicos, por ejemplo (para quienes el mundo nunca está lo bastante conocido o explicado), aseguran que la lluvia que juega es imposible, pero otros contestan diciendo que son los científicos los imposibles.
Y mientras sigue la discusión, la lluvia que juega se esconde atrás de una silla, para mojarte en cuanto te sientes.
- Los ríos de CamarjaliXilofón, metalofón, guitarras, flautas dulces, derbake… El título viene de la novela corta Un paseo por Camarjali, que se publicó el mismo año.
Reproductor de audio
- El lado de adentroÚltimo tema del lado A, y el más corto de todos. Una sola guitarra, que tocó Sergio Moldavsky. Es el único momento en todo el cassette en que no toqué un instrumento (y la explicación es fácil: no me salía).
Reproductor de audio
- Para buscar otros lugaresCharango, guitarras, flautas dulces, pandereta y derbake. Con este tema empieza el lado B del cassette. Es el único con un toque folklórico deliberado, aunque raro. Fue a partir de este tema, creo, que Jorge Varlotta empezó a decirme que yo componía “carnavalitos griegos”. Le discutí bastante, convencido de que lo mío era folklore marciano.
Reproductor de audio
- Los días en casaUn tema cortito, tranquilo (excepto el derbake que, me parece, suena demasiado fuerte). Me di el gusto de tocar castañuelas, cosa que por suerte no volví a intentar desde entonces.
Reproductor de audio
- El lado de afueraHay muchos instrumentos, sobre todo de percusión, y varias partes distintas. Fue el único tema (creo) en que usé los 16 canales del estudio.
Reproductor de audio
- El desierto variableSólo un par de guitarras y la voz de Cecilia Gauna cantando sin letra.
Reproductor de audio
Igual que La lluvia que juega, el título viene de un texto de “Correo de Imaginaria”. Salió en el número 37 de Expreso Imaginario, en agosto de 1979, y decía así:
El desierto variable
En Imaginaria hay un desierto variable: uno nunca sabe dónde está, ni qué cosas estará planeando entre dunas y tormentas de arena. No es raro levantarse una mañana y descubrir que la casa de uno está a veinte metros de un oasis, o en la cima de una torre de arena.
Los imaginarianos parecen un tanto indiferentes ante esta actitud del desierto. Como mucho, se asombran los primeros cinco minutos, o cuando abren una canilla y brota una hilera de granitos amarillos, o cuando salen al patio y encuentran una playa interminable. Después dan media vuelta y se ocupan de algo más importante.
—Lo que pasa —dicen, cuando uno les pregunta— es que en Imaginaria las cosas son libres, hacen lo que se les ocurre.
—¿No pueden impedírselo, de alguna manera? —insiste uno.
—¿Para qué?
Mientras tanto, el desierto variable cubre un bosque, un sembrado, una ciudad, un lago, y después se va, dejando apenas una estela que desaparece durante la noche.
- Caravana en CamarjaliÚltimo tema del cassette. Es el más largo de todos. Igual que “Los ríos de Camarjali”, el título viene de Un paseo por Camarjali.
Reproductor de audio
En 1986 compré una Commodore 64. Bueno, en realidad fue una Commodore 128, pero como el software interesante estaba hecho para la 64, la usé más que nada en “modo 64”, es decir simulando ser su hermana menor. (Lo valioso de tener la 128 fue usar mi primer procesador de textos, y dejar de lado la máquina de escribir.)
Además de un universo de juegos, la 64 traía algo muy novedoso en ese momento: se podía hacer música. Venía con un sistema de audio de tres voces, con varias formas de onda básicas y la posibilidad de meter mano en las envolventes (ataque, decay, etc.).
Hice música, entonces. Dejé los instrumentos “de carne y hueso” y me volqué por completo a la compu. Había un programa maravilloso, “The music studio”, publicado por Activision, con el que se podía escribir una partitura en la que cada nota, además de sus atributos normales, hacía sonar un “instrumento” de entre varios que se diseñaban de antemano. (No encontré mucha info en la Web sobre “The music studio”. Quien tenga un emulador de Commodore 64 y quiera bajarselo para verlo en la PC, puede probar en este sitio. Yo no lo pude hacer andar.)
Con “The music studio” le tomé el gusto a la música electrónica, a costa de cierto complejo de inferioridad porque todo sonaba medio “mal” y no era tan fino como tener un sintetizador. Me llevó tiempo superar ese complejo, incluso después de comprar sintetizadores y meterme en el mundo MIDI. Ahora sé que hay un culto en torno a la música de Commodore 64. Por ejemplo, existe “The High Voltage SID Collection”, un abrumador tesoro de composiciones hechas en C64, disponibles en el formato original, y un plugin para oírlas en Winamp [no, ese plugin ya no está – nota del 15/5/2018]. También el blog C64Music!, dedicado exclusivamente al tema. Y mucho más, para quien tiene ganas de buscar.
Al poco tiempo empecé a usar un programa de Ryo Kawasaki, llamado Kawasaki Synthesizer, que funciona como un sintetizador: se toca con las dos hileras superiores de teclas de la computadora. La gracia es que usa las tres voces de la computadora para generar un único sonido, mucho más rico y complejo. Trae un centenar de “presets” que suenan de muchas maneras sorprendentes, y es posible editarlos para buscar nuevas combinaciones.
El programa de Kawasaki y un Portastudio de cuatro canales me permitieron grabar otro tipo de cosas, y así entré en una segunda etapa de mi adicción a lo electrónico.
Aquí ofrezco los primeros temas que compuse con la Commodore, todos durante 1986. Del 1 al 9 están hechos con “The music studio”. Los tres siguientes, los más largos, tienen una base de “The music studio” y suman sonidos tocados con el programa de Kawasaki. Más detalles, en las notas correspondientes a cada uno. Esta música llega hasta aquí tras haber dormido en un cassette de audio durante veinte años.
Se puede escuchar cada tema directamente desde esta página. Los archivos están alojados en Internet Archive, de donde se pueden bajar.
Rumba eléctrica
Es un tema con variaciones, aprovechando los mejores recursos de “The music studio”. Una vez hecha la base, la copié varias veces e hice cambios y agregados a cada copia. Con frecuencia parece que hubiera más de las tres voces que ofrece la Commodore 64: el truco se logra haciendo que cada voz cambie de timbre rápidamente, una y otra vez. En ningún momento hay más de tres sonidos simultáneos. El nombre lo sugirió Lizán [este link ya no anda – nota del 15/5/2018]: “Parece una rumba eléctrica”, dijo en cuanto lo empezó a escuchar.
Patitas
Un tema bien melódico, excepto por la humorada de las “patitas” que se entremezclan cada dos por tres.
Máquinas en tránsito
Un tema deliberadamente mecánico. Un par de años más tarde hice una versión con sintetizador y secuenciador MIDI, igual que con otros de los temas que muestro aquí. “Máquinas en tránsito” terminó siendo el título del primer cassette con música de sintetizador que publiqué por mi cuenta, en 1989. (Con el tiempo espero publicar en La Mágica Web toda esa música.)
Pompa
Un experimento medio barroco. La gracia principal es que conseguí trinos más o menos convincentes haciendo notas ligadas.
Historia en dos
Ah, la percusión en la Commodore 64.
Sinfín
Una cruza extraña: música medieval en la C64.
Casi milonga
Otro tema con variaciones, a la manera de la “Rumba eléctrica”. Me divertí mucho haciendo el cambio de estilo de la última parte.
Shanti
Hice este tema a los dieciocho años, con flauta dulce y guitarra. Esta versión, trasladada nota a nota, parece tocada por un jueguito infantil.
Otra simbiosis
Cruce de influencias, estilos e intenciones. Hay algo del Genesis de principios de los ’70, algo de Vivaldi, y más de un toque aleatorio logrado al copiar y pegar trocitos de música.
Formas de crecer
Acá aparece el Kawasaki Synthesizer. Los primeros tres minutos y medio son puro “Music studio”, experimentando con métodos para aparentar más de tres voces. Y entonces hacen su aparición el Kawasaki y los cuatro canales del Portastudio (además de ser la primera grabación en estéreo de todas las que aparecen acá). La última parte del tema es la primera improvisación auténtica que logré con la C64, humor incluido.
Casi minimal 1
Otro tema largo, más de nueve minutos, que evoluciona y toma velocidad muy lentamente. Igual que el anterior, base de “Music studio” y pistas adicionales de Kawasaki.
Casi minimal 2
Con doce minutos, este es el tema más largo de todos. Está construido de un modo especial. Hay una base bastante breve hecha con “The music studio”, repetida muchas veces. Pero nunca suena igual, porque usé la posibilidad que daba el programa de modificar parámetros en tiempo real, improvisando a lo loco con los “botones”. A esa base cambiante se suman tres pistas de sonidos del Kawasaki, también cambiantes y combinados de modo aleatorio. Me acuerdo que este tema era el favorito de Jorge Varlotta, que se lo escuchó entero varias veces.
Tengo más música hecha con la Commodore 64, que espero publicar aquí en otras dos entregas.
Entre 1977 y 1984 tuve un dúo musical con Cecilia Gauna, llamado El Perof. Ensayamos mucho. Preparamos decenas y decenas de canciones. Y actuamos en vivo exactamente cinco veces: en el Teatro del Instituto (1977), en una asociación cultural de Martín Coronado (1978), en la Universidad de Belgrano (1980), el café Tortoni (creo que 1981) y el Teatro Santamaría (1983). Todo en Buenos Aires y sus proximidades.
Del Teatro Santamaría tengo una grabación digna (ya que lejos de perfecta), la única todavía audible del dúo, que paso a compartir con todos.
En esos tiempos, el Teatro estaba en manos de los Vitale: Donvi y Esther, padres de Lito. Cuando había recitales, el técnico de sonido era el propio Lito Vitale. De manera que cuando nos invitaron a actuar, agarramos viaje con entusiasmo.
En tres de las canciones nos acompañó el guitarrista Sergio Moldavsky, un amigo muy divertido que durante ese período tuvo ganas de salirse del carril de concierto y experimentar un poco con la música popular.
La noche fue compartida con Alicia Aguirre, una cantante de la que no supe nada más. Ella actuó primero. Cuando nos llegó el turno le di a Lito un cassette TDK, donde grabó nuestra actuación.
Más de veinte años después, el cassette sigue funcionando bien (me pregunto si tendremos la misma suerte con los CDs). Aquí está el papel correspondiente:
En total son 32 minutos de música, en unos 30 MB de archivos. Eliminé silencios entre temas, la poca charla que dimos, y recorté en parte los aplausos. Cada link va directamente a la grabación. Cada “player” empieza a reproducir el mp3 correspondiente en el acto.
- La calle vacíaReproductor de audio
Cecilia: voz. Eduardo: guitarra.
Escribí esta canción en las épocas finales de la dictadura, cuando todavía las calles andaban vacías porque la gente estaba asustada, y con motivo. Era un poco paradójico tocarla a fines del ’83, quince días antes de las primeras elecciones generales, cuando había manifestaciones de un millón de personas. Pero bueno, ahí está.
- Soñar con las estrellasReproductor de audio
Cecilia: voz. Eduardo: voz, guitarra.
Una canción sobre la soledad. En esa época me atrevía a cantar, con una buena dosis de desafinación. Hay una pifiada grande por el medio, pero no es eso lo que más me preocupa, sino esto:
—Usás demasiado las palabras “sueño”, “soñar” —me dijo un amigo de ese entonces luego del recital. Me complicó la vida. Creo que hasta hoy todavía trato de evitar esas palabras, o tal vez sólo sueñe con evitarlas.
- Final de actoReproductor de audio
Cecilia: voz. Eduardo: guitarra, voz.
Una canción de despedida. El objeto de esa despedida sólo se descubre en la última línea de la letra, así que no lo voy a adelantar.
A diferencia de la mayoría de las canciones que tocamos ese día, es una composición rara, lejos de la forma estrofa-estribillo, estrofa-estribillo. Así hacía las cosas en los setenta, antes de sentar cabeza.
- Los espejosReproductor de audio
Cecilia: voz, guitarra. Eduardo: flauta dulce.
Se puede decir que es una canción de amor. En el medio incluye una danza medieval anónima, muy conocida, Trotto.
- Sol de abrilReproductor de audio
Cecilia: voz. Eduardo: flauta dulce. Sergio Moldavsky: guitarra.
Cecilia se mata de la risa durante buena parte de la canción. Lito Vitale juega con la cámara de eco de la flauta. Sergio toca con una precisión fantástica. Es una canción feliz, llena de alegría, que no sé de dónde salió.
- Tu imaginación no pide perdónReproductor de audio
Cecilia: voz, metalofón. Eduardo: guitarra. Sergio Moldavsky: guitarra (armónicos).
Esto ya es reiterativo, lo sé. Puse esta canción hace unos días, en la versión del cassette “Juegos imposibles”. Y esta misma versión ya estuvo aquí, el año pasado. La repito para dejarla en contexto.
- El vuelo a medianocheReproductor de audio
Cecilia: percusión. Eduardo: flauta dulce. Sergio Moldavsky: guitarra.
Un tema instrumental de “Juegos imposibles” (ver el cassette completo en un post de la semana pasada).
Después de “El vuelo a medianoche” Sergio nos dejó solos otra vez, y tocamos la canción “A partir de un encuentro” (que también está en “Juegos imposibles”). Pero justo ahí se terminó el lado 1 del cassette, y hasta que Lito lo dio vuelta la canción quedó muy cortada. Por eso no la incluyo.
- Vivir, morirse o esperarReproductor de audio
Cecilia: voz, percusión. Eduardo: voz, guitarra.
La última canción del recital, sin contar el bis. Y mi favorita, junto con “Tu imaginación”. Para contar la complicada historia que la produjo debería inaugurar otro blog, y, posiblemente, otra vida.
- Algunos cambiosReproductor de audio
Cecilia: voz, percusión. Eduardo: voz, guitarra.
El bis. Una canción ecologista, o algo así.
Aquí termina. Me da pena no tener mejores grabaciones con Cecilia, y haber perdido buena parte del repertorio, que incluyó varias canciones compuestas por ella. Mientras tocábamos juntos creíamos que algún día empezaríamos a actuar con regularidad, y por eso me pareció más importante grabar en un estudio mi trabajo instrumental, que no tenía chances de hacerse público de otra manera. Ahora es ese trabajo el que puedo seguir escuchando, y el otro se cayó del mundo.
En enero de 1983 grabé mi primer cassette de música, Juegos imposibles. Fue en el estudio Tubal de Villa Adelina, con Lito Vitale como técnico de grabación y mezcla. Compuse todos los temas y toqué todos los instrumentos (con alguna excepción que voy a aclarar más abajo).
Aquí está la tapa que diseñó Pablo Pérez, desplegada (hacer click para verla grande y legible):
En total son 43 minutos de música.
Nota del 2 de marzo de 2018: Subí todo en videos a YouTube. Acá está la playlist completa:
Lado 1
- El inventor de cuentosReproductor de audio
La melodía viene de “Leu chansonet ‘e vil”, de Guiraut de Bornehl (Francia, siglo XII), que estaba en un disco que ahora no encuentro por ninguna parte. Hay guitarra (cuerdas de nylon, como en todo el resto del cassette), tres flautas dulces y una pandereta.
Lito Vitale dijo que no se había imaginado que yo iba a grabar música medieval. Pensó que hacía una especie de folk a lo León Gieco, supongo que por mi aspecto de aquella época. En realidad, no grabé música medieval: hay fuertes influencias de esa época, pero sólo en algunos temas. Otros apuntan en direcciones bastante diferentes.
- La muralla de entrecasaReproductor de audio
Una especie de milonga abolerada, con un toque árabe por ahí. Hay cuatro guitarras.
Tras pasarme del rock sinfónico a Neil Young y disfrutar de un período medieval y renacentista, me dieron ganas de jugar con los géneros, disfrutar de las armonías más tontas y dejar de hacerme problemas. Me imaginé que en el resultado se iba a notar una intención más o menos irónica, pero creo que no, que salió serio y directo.
- La fiesta en el patioReproductor de audio
Esto viene de las reuniones de Navidad en el patio de la casa de mis padres, con tíos y, particularmente, mis abuelos gallegos. Fue mi intento de hacer música más o menos gallega, usando flautas dulces, una melódica y unas castañuelas con mango. Tras grabar este tema se lo quise mostrar a mi abuela, que por entonces tenía 83 años, sin decirle que lo había hecho yo. Su comentario fue imborrable: “¡Qué muiñiera tan fea!”
- A partir de un encuentroReproductor de audio
La primera canción del cassette. La canta Cecilia Gauna, amiga de muchos años con quien formamos un dúo musical entre 1977 y 1984. Toqué la guitarra. El título en realidad era “Encuentro”, pero cuando fui a SADAIC a registrar todos los temas me dijeron que ya estaba usado y lo tuve que cambiar (en esa época no podía haber en la Argentina dos temas con el mismo nombre).
La letra de esta y de las otras dos canciones del cassette está en la tapa (se pueden leer viendo la versión grande). La grabación, con sus defectos y virtudes, salió en directo de la primera y única toma.
- Tres detallesReproductor de audio
Otra canción, pero esta vez canté yo mismo. Hay dos guitarras y una flauta.
- Un retrato del tiempoReproductor de audio
Charango, bombo legüero y pincullo (o pincuyo, pinkuyo, pinkullo). Pero no es música latinoamericana sino árabe. La pequeña frase musical que se repite viene de una grabación antropológica (de un disco que tampoco encuentro, caramba) hecha en algún lugar desértico. También hay un pandero.
- Tu imaginación no pide perdónReproductor de audio
La tercera y última canción del cassette. Otra vez con la voz de Cecilia Gauna. Aquí también metió mano SADAIC. El título original era “Tu imaginación”.
Además de guitarra y charango hay unas notas del Polimoog que Lito Vitale tenía en el estudio. Me moría por usarlo, y esta fue la oportunidad.
(Antes publiqué una versión en vivo de esta misma canción. Está acá.)
Lado 2
- La elección del calendarioReproductor de audio
—¿Por qué ponés todas las canciones juntas en el lado 1? —me preguntó Lito Vitale.
—Porque el lado 2 es una suite —le contesté.
—Ah.
Y los dos muy serios. Estaba de moda hacer suites instrumentales, y yo me había mandado una de diez partes. En esta primera parte, guitarra, flautas dulces y pandereta.
- Más tarde ese díaReproductor de audio
De lo más medieval del cassette. Pandero en primer plano, pandereta, varias flautas dulces y una guitarra.
Tiene el mismo tempo que el tema anterior, y para aprovechar eso le pedí a Lito que dejara exactamente un compás entre el final de “La elección del calendario” y el principio de “Más tarde ese día”. Lo hizo a mano, cortando y pegando cinta. En esta versión respeté esa pequeña joyita técnica, y se puede disfrutar escuchando ambos temas seguidos, sin hueco entre ellos.
- La ley de los espejosReproductor de audio
Para justificar el nombre de “suite”, en esta parte hay una variación del tema de “La elección del calendario”. Y para justificar el título, tiene una estructura simétrica, como en espejo.
Este y varios otros títulos vienen de textos que escribí para el “Correo de Imaginaria”, la sección que tuve durante años en la revista Expreso Imaginario.
- Las naves preparadasReproductor de audio
Una danza de aspecto muy medieval. Toqué la flauta, mientras Cecilia Gauna tocaba un tamborcito africano y cantaba (sin letra).
El tamborcito africano fue un préstamo de mi amigo Orestes Lattaro, actor. Hace unos veinte años que no lo veo, ni sé nada de él. Todavía tengo el tambor, y la verdad es que sigo plenamente dispuesto a devolvérselo.
- El atraso del marReproductor de audio
Una guitarra y dos flautas que hacen contrapunto.
- El espacio de enfrenteReproductor de audio
Otra variación del tema inicial. Tres o cuatro guitarras, no me acuerdo, con el ritmo del “Bolero” de Ravel empleado para otros fines. Si lo había usado King Crimson, ¿por qué yo no?
- El vuelo a medianocheReproductor de audio
Un tema con variaciones, en flauta dulce. Además hay guitarra y diversos instrumentos de percusión. Creo que fue la música favorita de mi madre durante mucho tiempo.
- Los espejismos de utileríaReproductor de audio
El título es otro de los que vienen del “Correo de Imaginaria”. Pero también usé la idea de esos “espejismos de utilería” en El fondo del pozo, una novela.
Guitarras y flautas dulces, con algunas disonancias.
- El PerofReproductor de audio
Una especie de danza renacentista. Otra vez toqué la flauta mientras Cecilia Gauna cantaba sin letra. Ella misma hizo el arreglo de su parte.
“El Perof” se llamaba nuestro dúo. Nunca quise explicar de dónde vino ese nombre, y creo que tampoco lo voy a hacer ahora.
- Juegos imposiblesReproductor de audio
El comienzo de este tema era parte de una canción, a la que le eliminé la letra porque era horrible. Tiene mucho de música juglaresca. En el final hay un bombo legüero golpeado con las manos, que Lito Vitale, con su gran talento para la mezcla, hizo sonar como los dioses. Además, guitarra, flautas dulces y pandereta.
Y aquí se acaba. Lo voy a decir, tratando de que no me dé vergüenza: veintiún años más tarde me siento orgulloso de este trabajo.
[17/4/2003]
“Tu imaginación” es una canción que escribí en 1982. Por entonces tenía un dúo con Cecilia Gauna, cantante y amiga, y cada tanto dábamos un recital. El 14 de octubre de 1983 estuvimos en el Teatro Santamaría, y fue la última vez que nos presentamos en público. De ese día viene esta grabación, que estuvo casi veinte años viajando en un cassette.
Participamos: Cecilia Gauna, canto y metalofón; Sergio Moldavsky, guitarra (la de los armónicos, que aparece hacia el final); y yo, guitarra (la que se oye desde el principio). El técnico de sonido fue Lito Vitale, que también se ocupó de grabar el cassette. (Por entonces los Vitale administraban el Teatro Santamaría. Fueron ellos quienes nos invitaron a actuar ese día.)
Finalmente, entonces, me decido a mostrar aquí algo de la música que hice años atrás. La calidad del audio no es perfecta, pero se oye bastante bien.
(Una anécdota que no puedo dejar de contar. En 1990 Página/12 preguntó a una gran variedad de músicos cuál era la mejor canción argentina de los años ’80. Leo Maslíah contestó “Tu imaginación, de Eduardo Gimenez”. Y lo dijo en serio. Semejante elogio todavía me pone la piel de gallina.)
[11/4/2003]
Estaciona el Renault 6 frente al estudio de grabación de Villa Adelina, abre la puerta trasera y saca una guitarra, un charango, un xilofón, un metalofón, una flauta dulce contralto, una flauta dulce soprano, una flauta dulce sopranino, un pandero, un derbake, una aceitera de metal, un triángulo, unas castañuelas, una botella vacía, una carpeta con anotaciones, una pandereta, unas maracas, un bombo, un metrónomo, una cortina hecha con trozos de caña. Veinte años después soy yo y escribo esto.
[11/4/2013]
Treinta años después sigo siendo yo. Creo.
En el medio subí a la Mágica Web, y luego a Archive.org, toda la música que grabé en ese estudio, con Lito Vitale como técnico. Fueron dos cassettes, en aquellas épocas cuando Internet y los mp3 quedaban todavía muy lejos. Acá los links para escucharlos. (En la Mágica Web hay muchos más datos, tema por tema.)
Juegos imposibles (1983) – en la Mágica Web – en Archive.org
Otros lugares (1984) – en la Mágica Web – en Archive.org