[15/1/2003]
Señaló con el dedo un punto vacío del horizonte y empezó a caminar. Obediente, la soledad lo acompañó.
El séptimo de los textos que se abrieron paso hasta El hilo, el libro que hicimos Claudia Degliuomini y yo.
Estas son las páginas correspondientes al de hoy (click para ver la imagen más grande).
